Filipinas: Rodrigo Duterte gana la Alcaldía de Davao desde prisión, pero no podrá asumir el cargo


Filipinas

Pese a estar bajo custodia en la Corte Penal Internacional (CPI), el ex presidente filipino Rodrigo Duterte obtuvo una aplastante victoria en las elecciones municipales celebradas este lunes en Filipinas, al imponerse como alcalde electo de Davao, su ciudad natal. Los resultados preliminares divulgados por la cadena ABS-CBN confirman el respaldo masivo al exmandatario, quien enfrenta cargos por crímenes de lesa humanidad vinculados a su polémica guerra contra las drogas.

Con 80 años y detenido en los Países Bajos desde marzo pasado, Duterte acumuló más de 620.000 votos, superando por amplio margen al segundo candidato, Karlo Alexei Nograles, quien obtuvo poco más de 77.000 sufragios. Sin embargo, la situación legal del ex presidente impide que asuma oficialmente el cargo, al menos por el momento.

Frente a esta imposibilidad, todo apunta a que el liderazgo municipal recaerá temporalmente en su hijo, Sebastián Duterte, quien habría asegurado la Vicealcaldía con una votación similar, superando por casi diez veces al candidato opositor Bernie Al Ag. De confirmarse los datos oficiales, Sebastián asumiría las funciones ejecutivas de la Alcaldía hasta que se resuelva la situación judicial de su padre.

La vicepresidenta del país, Sara Duterte, también hija del ex mandatario, declaró que se están considerando vías jurídicas para permitir que su padre tome posesión del cargo. “Existen planes en evaluación para garantizar que Rodrigo Duterte pueda asumir la Alcaldía”, sostuvo, sin entrar en detalles.

La victoria electoral se produce en un contexto político altamente polarizado, marcado por la creciente rivalidad entre los clanes Duterte y Marcos. Desde su arresto en el Aeropuerto Internacional de Manila el pasado 11 de marzo y su posterior traslado a La Haya, Duterte ha denunciado una persecución política, acusando directamente al presidente Ferdinand Marcos Jr. de orquestar su detención.

Reportes de medios locales, aún sin confirmar por fuentes oficiales, aseguran que el ex presidente habría amenazado al actual jefe de Estado y contratado a un presunto sicario para su protección en el extranjero. Estas declaraciones, sumadas a la ofensiva judicial en su contra, elevan la tensión entre ambos grupos de poder, en una disputa que trasciende lo electoral y compromete la estabilidad institucional del país.

Las elecciones de medio término en Filipinas, que incluyeron votaciones a nivel provincial y municipal, han sido interpretadas como un termómetro del equilibrio de fuerzas entre los principales actores políticos. La contundente victoria de los Duterte en Davao reafirma su capacidad de movilización territorial, incluso desde el exterior y en condiciones extremas.

El futuro inmediato de Rodrigo Duterte como alcalde electo dependerá ahora de los tiempos y definiciones del proceso legal en curso en la Corte Penal Internacional, así como de las estrategias legales de su entorno familiar para asegurar —o al menos negociar— su regreso al poder local.

Fuente: Infobae

 

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