El próximo presidente de Argentina contará con el Congreso más liberal en la historia

 


Argentina

Redacción de Sufragio

Las elecciones primarias PASO en Argentina han marcado un punto de inflexión en el sistema político del país, llevándolo a territorios inéditos y transformados. Uno de los cambios más notables es la consolidación del peronismo como una fuerza que representa un tercio del electorado, desvaneciéndose su anterior posición de corriente hegemónica. Además, el discurso liberal, personificado por figuras como Javier Milei y Patricia Bullrich, ha logrado atraer casi la mitad del voto popular.

Sobresale en este escenario el repentino surgimiento de Javier Milei como el candidato más votado, un hecho sorprendente dado su enfoque antisistema y la falta de una estructura tradicional. Este fenómeno señala una notable disminución en la influencia de los aparatos burocráticos y clientelares que alguna vez dominaron la escena política.

El siguiente presidente de Argentina tendrá a su disposición un Congreso con un perfil inéditamente liberal en la historia democrática del país. Este factor, que pudo haberle conferido un matiz distinto a la presidencia de Mauricio Macri en el pasado, plantea la posibilidad de reformas profundas. Aunque no se busca eximirlo de sus errores, es innegable que este contexto habría permitido una implementación más ambiciosa de cambios.

Es interesante contemplar la perspectiva de un balotaje entre dos discursos liberales: Javier Milei y Patricia Bullrich. Aunque la composición del electorado podría evolucionar, las condiciones para reformas de corte liberal están sobre la mesa, como nunca antes en la historia democrática de Argentina.

Si bien algunos podrían comparar esta situación con la era de Menem, es fundamental notar las diferencias. Menem era parte del entramado hegemónico peronista y sus medidas, aunque tintadas de liberalismo, no llevaron a una liberalización completa de las instituciones políticas. Por el contrario, la oportunidad actual se presenta como un fenómeno radicalmente nuevo.

Sin embargo, el futuro es impredecible en un contexto tan fluido y cambiante. Consideraciones como la posible transferencia de votos de Larreta a Massa o el impacto de la participación electoral en las PASO influyen en el panorama. Patricia Bullrich y Javier Milei emanan como figuras centrales en esta narrativa, siendo Bullrich quien parece tener un margen más amplio para crecer en comparación con Milei.

El advenimiento de un Congreso más equilibrado y liberal podría conferir estabilidad y viabilidad a las reformas políticas. En este sentido, las PASO pueden ser interpretadas como una señal positiva para la política argentina. No obstante, existe una advertencia sobre la posibilidad de una deriva extremista o autoritaria bajo el liderazgo de Milei. Aunque actualmente no cuenta con los votos para ello, el panorama podría cambiar en caso de una victoria presidencial.

Frente a estas circunstancias, Patricia Bullrich emerge como la candidata capaz de liderar reformas profundas en pos de una Argentina más liberal, enfocada en la lucha contra la delincuencia y el crimen organizado. Su desafío será retener el voto moderado sin perder el apoyo liberal, manteniendo un equilibrio entre ruptura y compromiso institucional.

Este momento brinda la oportunidad de soñar en grande y contemplar la posibilidad de un resurgimiento de la Argentina como potencia, tal como sucedió en épocas de liberalismo. La historia muestra que la nación fue capaz de movilidad social ascendente y absorción de mano de obra extranjera en tales circunstancias. La pregunta es, ¿podrá repetirse ese escenario en el presente?

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