Alberto Fernández recibe al Tercer Malón por la Paz; buscan anular reforma constitucional

 



Argentina

Redacción Sufragio

El presidente de Argentina, Alberto Fernández, recibió en la Quinta Los Olivos a un grupo de representantes del Tercer Malón de la Paz, un movimiento indígena que ha estado en Buenos Aires durante los últimos 18 días. Este movimiento llegó desde diversas localidades de la provincia de Jujuy para exigir a la Corte Suprema la anulación de una reforma constitucional en dicha provincia.

Después de dos meses de enfrentamientos en Purmamarca, los miembros del Tercer Malón de la Paz continúan su vigilia frente a la Corte Suprema de Justicia, buscando que esta institución acepte su recurso de inconstitucionalidad sobre la reforma parcial de la Constitución de Jujuy. Al mismo tiempo, los representantes del movimiento se reúnen con legisladores en el Congreso para buscar apoyo.

Hace poco más de una semana, mientras tres hermanos permanecían encadenados en las escaleras de la entrada de la Corte Suprema, los líderes del movimiento anunciaron en una conferencia de prensa que el Gobierno había aceptado entablar un diálogo.

El Tercer Malón de la Paz está compuesto por 200 representantes de alrededor de diez pueblos originarios de Jujuy. Estos individuos se desplazaron desde lugares como La Quiaca, Purmamarca y Tilcara hasta Buenos Aires, donde mantienen una vigilia en Plaza Lavalle, justo en frente de los Tribunales. Tras su reunión con el Presidente, las comunidades involucradas se encontraban llevando a cabo una asamblea en la misma plaza para discutir los siguientes pasos a tomar.

La columna de este movimiento indígena inició su travesía el mes pasado, partiendo de distintas localidades en Jujuy, recorriendo la región de la Puna, Quebrada, Valles y Yungas jujeñas, para después pasar por varias ciudades hasta llegar a Buenos Aires.

Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz y presidente honorario del Servicio de Paz y Justicia (Serpaj), ha denunciado un trato inadecuado por parte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires hacia los 200 indígenas del Tercer Malón de la Paz de Jujuy. Esquivel enfatizó que la situación es alarmante, alegando que los indígenas están siendo víctimas de maltrato y discriminación tanto por el Gobierno de la Ciudad como por la Corte Suprema de Justicia. Además, señaló que se les niegan servicios esenciales como carpas y baños químicos, y que se les intenta cobrar un seguro millonario.

En medio de esta controversia y tensión, el movimiento del Tercer Malón de la Paz se mantiene firme en su lucha por el reconocimiento de sus derechos y contra la reforma constitucional en la provincia de Jujuy. Su presencia y persistencia en Plaza Lavalle siguen generando atención y debate en la sociedad argentina.

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Bestiario Político No. 68