Cómo quedaría el Congreso Argentino en 2024: Milei y el peronismo

 


Argentina

Redacción Sufragio

Si se repitiera el resultado de las recientes PASO en las elecciones generales del 22 de octubre, el escenario político en el Congreso se tornaría aún más fragmentado y atomizado, sin mayorías claras y con la irrupción de nuevos protagonistas en la arena legislativa. La foto actual, en la que Juntos por el Cambio y el Frente de Todos están empatados, daría paso a una distribución de fuerzas más diversa y desafiante.

En la Cámara de Diputados, los cambios serían notables. Juntos por el Cambio, que actualmente cuenta con 116 diputados, experimentaría una disminución de 10 bancas. A esta cifra se sumaría la del candidato José Luis Espert, quien se alió con JxC pero no formalizó su incorporación al interbloque.

Por su parte, el Frente de Todos, que dispone de 118 bancas, vería reducida su bancada a 92 diputados, una merma de 26 representantes en caso de repetirse los resultados de las primarias.

Un destacado ganador sería el espacio liderado por Javier Milei, que, actualmente con dos diputados, podría aumentar significativamente su presencia en el Congreso, llegando a un total de 41 bancas en alianza con su compañera de fórmula y otros aliados.

En este panorama, las fuerzas provinciales que suelen sumar votos al Frente de Todos también se verían afectadas. Cambios en el Interbloque Federal, como el crecimiento de Córdoba Federal y la disminución de Identidad Bonaerense y el Socialismo, modificarían el equilibrio legislativo.

Si estos resultados se trasladaran al Senado, Juntos por el Cambio, la primera minoría liderada por Alfredo Cornejo, vería disminuida su bancada de 33 a 27 senadores. La mayor sorpresa sería la entrada de La Libertad Avanza, que obtendría ocho bancas y se convertiría en una fuerza a considerar en la Cámara alta.

El Frente de Todos mantendría sus 31 bancas, mientras que Unidad Federal vería reducida su presencia de cinco a tres senadores. Otras fuerzas, como el Frente de la Concordia Misionero, sumarían una banca más.

Este escenario llevaría a un Congreso sin mayorías propias, en el que la negociación y el consenso serían imperativos para la aprobación de leyes. Si Javier Milei llegara a ser el próximo Presidente, se encontraría con un Congreso particularmente adverso, ya que ni siquiera su alianza con Juntos por el Cambio le garantizaría el quórum necesario.

Por otro lado, si Unión por la Patria resultara victoriosa y lograra mantener la unidad de sus bloques, enfrentaría desafíos similares en el Senado, aunque podría apelar a acuerdos con diferentes bloques provinciales para alcanzar el número necesario.

En resumen, de repetirse los resultados de las PASO en las elecciones generales, el Congreso argentino se vería transformado en un escenario político altamente fragmentado, en el que la colaboración y el diálogo entre diferentes fuerzas serían cruciales para la toma de decisiones legislativas.

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Bestiario Político No. 68