Compol
En el marco del XVII Congreso Internacional de Comunicación Política-Campañas Legislativas, que se lleva a cabo en la Universidad Católica Argentina (UCA), Luisa González, expresidenta del movimiento Revolución Ciudadana y excandidata presidencial de Ecuador, ofreció un contundente testimonio sobre lo que califica como un “fraude estructural” en la segunda vuelta electoral de su país. Además, advirtió que esta estrategia represiva podría replicarse en otros países de la región.
González, quien enfrentó en el ballotage del 13 de abril al presidente Daniel Noboa, explicó los desafíos políticos y judiciales que atraviesa Ecuador, en un contexto marcado por la persecución política, una crisis económica profunda y crecientes niveles de violencia social.
Recordando los episodios oscuros de los años 70 y 80 en Latinoamérica, González comparó la situación actual con el histórico Plan Cóndor: “En aquel entonces, Estados Unidos orquestó una estrategia con dictaduras militares para controlar la región usando a las fuerzas armadas. Hoy vemos un modelo similar, un ‘Plan Cóndor siglo XXI’, donde se utiliza el poder judicial para bloquear electoralmente a gobiernos progresistas.”
Esta receta, dijo, ha sido aplicada contra líderes como Lula en Brasil, Evo Morales en Bolivia, Cristina Fernández en Argentina, y Rafael Correa en Ecuador, quien fue condenado “sin pruebas concretas, sólo por presiones políticas y violando la Constitución.” También mencionó que este mecanismo opera actualmente en Colombia contra Gustavo Petro.
Sobre Ecuador, Luisa denunció directamente a la fiscal general Diana Salazar, quien llevó adelante procesos judiciales contra Correa y, tras la victoria de Noboa, archivó expedientes comprometedores contra el actual presidente y su entorno, incluyendo investigaciones vinculadas al narcotráfico. “Salazar fue nombrada embajadora en Argentina con el beneplácito del gobierno de Javier Milei, apenas asumido, mientras aún ejercía como fiscal y archivaba casos de interés para la derecha,” explicó.
González presentó una guía para comprender el “fraude estructural” ocurrido en Ecuador, basado en cinco ejes:
-
Matemático: Inconsistencias aritméticas en las actas electorales.
-
Estadístico: Desvíos inexplicables en los resultados oficiales, pese a que encuestas daban su ventaja.
-
Institucional: Uso del aparato estatal para favorecer la campaña oficial y bloquear auditorías.
-
Político: Proscripción de rivales y manipulación con recursos públicos.
-
Social: Ambiente de miedo y desinformación durante el proceso electoral.
Con estas dimensiones, señaló que el fraude electoral actual opera con precisión, sin “violencia visible”, pero con un impacto profundo en la democracia, y advirtió que esta situación podría replicarse en otros países latinoamericanos si no se actúa con unidad y denuncia.
Sobre la dolarización, implementada hace casi 25 años en Ecuador, dijo que su movimiento la apoyó porque brindó estabilidad, aunque reconoció las limitaciones económicas que implica manejar una moneda extranjera, como la imposibilidad de devaluar en respuesta a crisis regionales.
Para González, es fundamental levantar la voz y denunciar estas maniobras que atentan contra la democracia, además de exigir auditorías transparentes en procesos electorales. “Solo con unidad y vigilancia podemos evitar que el ‘Plan Cóndor siglo XXI’ siga operando en nuestra región,” concluyó.
En el #CongresoBA esta @LuisaGonzalezEc con @divoskus con el tema: Elección Presidencial en Ecuador 🇪🇨
— CumbreCP (@CumbreCP) June 11, 2025
"Vicepresidenta ABAD en Ecuador, un episodio que ponen en evidencia los retos y desafíos en la política nacional." pic.twitter.com/qujTShQIVo