Sheinbaum apunta a una reforma integral del uso del agua en la agricultura mexicana


 México

Claudia Sheinbaum, la candidata presidencial respaldada por el oficialismo y líder en las encuestas, tiene como objetivo principal una reforma integral en el manejo del agua en el sector agropecuario, el mayor usuario de este recurso escaso en México. Se contempla una inversión potencial de 20,000 millones de pesos al año para esta iniciativa.

Julio Berdegué, parte del equipo de campaña de Sheinbaum y enfocado en temas de agua y agricultura, informó a Reuters que, de ganar las elecciones del 2 de junio, el plan sexenal de Sheinbaum abordaría la revisión de las concesiones de agua existentes, tomaría medidas en contra del uso ilegal, modernizaría la tecnología de riego y renovaría la estructura de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Sin embargo, Berdegué advierte que el plan aún está en fase de desarrollo y podría sufrir modificaciones.

Sheinbaum ha expresado su intención de reformar la Ley de Aguas Nacionales y establecer una estrategia para hacer frente a los desafíos generalizados que enfrenta México, incluyendo una paralizante sequía, escasez de agua extendida y olas de calor tan severas que se teme hayan afectado la vida de monos aulladores.

Berdegué destaca que Sheinbaum es consciente de la urgencia de la situación y tiene la determinación de abordar el problema del agua en el país.

El enfoque principal estará en el sector agrícola, que consume casi el 80% del agua del país para producir una variedad de alimentos. Berdegué señaló la necesidad de una nueva ley general de aguas adaptada a las circunstancias cambiantes del país, especialmente en el contexto del cambio climático y el crecimiento demográfico.

En lugar de depender exclusivamente del presupuesto nacional, el gobierno de Sheinbaum buscará otras fuentes de financiamiento para implementar un ambicioso programa de tecnificación de riego que reduzca el enorme consumo de agua en el campo.

Especialistas anticipan que Sheinbaum convertirá el agua en una de sus principales prioridades, aunque reconocen que una reforma radical, especialmente en el sector agrícola, enfrentará desafíos significativos debido a la corrupción y polarización política arraigadas.

El gobierno de Sheinbaum no planea revocar concesiones legales, pero sí tomará medidas enérgicas contra aquellos que infrinjan los límites o vendan el agua de manera ilegal. Se estima que entre el 40% y 50% del agua utilizada en el campo se pierde debido a infraestructura deficiente, filtración y evaporación.

El objetivo final del plan de Sheinbaum es garantizar un suministro más seguro de agua tanto para la agricultura como para uso doméstico, además de priorizar el agua como un derecho humano fundamental.

Se espera que el plan incluya tecnología para monitorear el uso del agua de acuerdo con las concesiones y controlar el acceso una vez que se alcancen los límites establecidos.

Para el final del mandato de Sheinbaum, se espera tecnificar unas 750,000 hectáreas, lo que representaría un aumento del 50% en la superficie actual en México con sistemas de riego modernos. Además, se busca abordar seriamente la deforestación, una medida que implicaría cambios significativos para algunos productores pero que se abordará con un enfoque participativo que involucre a agricultores y grupos industriales.

Fuente: Forbes

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