Terminan las campañas y empiezan los días de reflexión en Argentina de cara a unas elecciones diferentes



Argentina 

Concluidos los actos de cierre de la campaña electoral de los candidatos y el inicio de la veda, el país empezó desde las 8 de la mañana, y hasta la misma hora del domingo próximo, dos días de reflexión y análisis de cara a las elecciones presidenciales. Los argentinos tienen 48 horas para definir a quién van a elegir para dirigir los destinos del país.

Javier Milei, Patricia Bullrich, Myriam Bregman, Sergio Massa y Juan Schiaretti, los cinco candidatos a presidente de la Nación.

Javier Milei (La Libertad Avanza) fue el primero en dar por terminada la actividad proselitista, en un acto en el Movistar Arena, del barrio porteño de Avellaneda. Lo mismo hizo Sergio Massa (Unión por la Patria), en una fábrica del parque industrial de Pilar; Patricia Bullrich (Juntos por el Cambio), en Lomas de Zamora; Juan Schiaretti (Hacemos por Nuestro País) en un encuentro en Córdoba; y Myriam Bregman (Frente de Izquierda Unidad) con varias actividades en el AMBA.

Sin grandes sorpresas, cada candidato desplegó sus argumentos y buscó tanto consolidar el voto propio como diferenciarse de sus adversarios. Para analizar la campaña, cómo llegaron los presidenciables a la previa del Día D, y los desafíos que tiene por delante política, Infobae convocó a Mariel Fornoni, de Managment & Fit; y a Enrique Zuleta Puceiro, de OPSM.

Los analistas coincidieron en que lo más probable es que haya un balotaje, pero por la veda evitaron dar números y pronósticos. Admitieron que el escenario está abierto pero adelantaron algunas definiciones que se darán a partir del domingo, independientemente de que no haya presidente electo.

¿Se vota con miedo o con esperanza? ¿Habrá ganador en primer vuelta? ¿Cuánto pesarán los aparatos partidarios? ¿Milei podrá ampliar su base electoral? ¿Los gobernadores peronistas le aportarán más votos a Massa? ¿Habrá más o menos participación? ¿Qué diferencia puede remontarse en una segunda vuelta? Estas son algunas de las respuestas que brindaron ambos analistas.

Los cierres de campañas de las distintas fuerzas políticas

Para Mariel Fornoni las elecciones se darán en un clima social atravesado por la incertidumbre y un sentimiento asociado, que es la angustia. “Si tenés un comercio no sabés si podés o no podés vender, si vas a poder reponer la mercadería. Si tenés un trabajo, no sabés si te van a echar o no. Si tenés un crédito no sabés si lo vas a poder pagar. De esa incertidumbre viene la angustia”, profundizó.

Esa reacción, según la experta en opinión pública, supone un escalón por encima del otro sentimiento que durante toda la campaña cabalgó en los discursos de los principales candidatos. Massa agitó hasta último momento el miedo a Milei y un poco a Bullrich; Milei polarizó con Massa y menos con Bullrich; y Bullrich acusó por igual a Milei y Massa. El miedo siempre fue el otro.

Sin embargo, Fornoni destacó que los resultados de las PASO demostraron que “el miedo no funcionó del todo, no importó a la hora del voto. A la gente le decían ‘vas a perder tus derechos’ y respondían ‘¿qué derecho?, si no tengo nada’. O le pedían no dar un salto al vacío y respondían ‘ya estoy en el vacío, no tengo ni puedo tener nada, ni comprar un auto ni comprar una casa; y ahora ni siquiera a alquilar’”.

A su turno, Zuleta Puceiro matizó esa perspectiva: “No veo un voto desesperado, ni un voto bronca. Sí veo un basta a la política tradicional, que puede no ser necesariamente que se vayan todos”. Apuntó a casos como el de Martín Insaurralde y otros similares, a los que definió como “política canalla”, y afirmó que percibe “una esperanza sumamente cautelosa. Es la idea de que las cosas pueden estar mejor, que hay gente que trabaja y las cosas le salen bien, que no hay que tirar la casa por la ventana, que hay que tener cuidado, que hay que empezar a ahorrar. Es una esperanza muy cauta, como la que apareció después del 2001. Ese clima veo”.

Más allá de esa perspectiva menos dramática, el consultor reconoció que en los últimos años en la Argentina “la política ha fracasado en su papel, no solo de prefigurar el futuro, el hacia dónde vamos, sino también en transmitir la idea de por qué se vota y qué relación tiene el voto con lo que va a pasar después de la elección”, explicó el titular de la consultora OPSM.

La directora de Management & Fit admitió lo difícil que se volvió detectar de manera eficaz el humor social y, sobre todo, anticipar escenarios. Los analistas de opinión pública sobrevuelan el electorado sin mapas ni instrumentos. “Una cosa es lo que la gente dice y otra lo que hace. Para las PASO todos subestimamos el hartazgo de la gente, que no le importó tirarse a la pileta frente a una opción totalmente nueva, como la representada por Milei, sin saber con qué equipo contaba ni sus ideas, más allá de dos o tres títulos de propuestas. No le importó”, explicó.

Y puso como ejemplo que el candidato libertario pasó de medir en las encuestas 20% antes de las primarias, al 40% después de la victoria, un pico máximo que paulatinamente se fue reduciendo. Fenómeno típico de triunfalismo, que se da en pequeña y gran escala: los amigos del campeón. Para la analista es una escena que hace juego con otra de Sergio Massa, el hombre fuerte de un gobierno que tiene menos de 20 puntos de aprobación y que sin embargo llegó competitivo a las presidenciales del domingo. “Y eso que la principal preocupación de la gente es la economía”, subrayó la paradoja Fornoni.

En la misma línea, Zuleta Puceiro resaltó la capacidad que tuvo el ministro y candidato de Unión por la Patria para “convencer a muchos de que el actual no es su gobierno”, que no es responsable y autor excluyente de este presente. A esa eficacia le sumó también la influencia de la vicepresidenta Cristina Kirchner para dividir la oferta opositora, principalmente la de derecha.

“En mayo, Juntos para el Cambio llevaba 14 puntos de ventaja por sobre el oficialismo, que en ese momento se llamaba Unión por la Patria. Nadie dudaba de que el gobierno se había terminado. Se discutía en JxC quién iba a estar en el Banco Central y se repartían ministerios. De todo eso quedó nada y hoy Juntos para el Cambio lucha por entrar al balotaje”, resaltó el titular de OPSM.

Zuleta Puceiro destacó que en la sociedad argentina lo que irrumpió no fue tanto el fenómeno Milei sino “lo Milei” como factor transversal. “Él es un referente vacío que cada sector lo llena con el contenido que considera pertinente. Para la clase media es una cosa; los fondos financieros ven que propone una especie de protectorado al estilo Canal de Suez; y el pastor de ovejas y cabras de Salavina, en Santiago del Estero, percibe otra cosa. Lo saliente es su transversalidad”.

Mitos y paradigmas

Más allá de que haya o no segunda vuelta, y cómo llegan los candidatos, varias incógnitas se despejarán la misma noche del domingo, cuando el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello, en torno a las 22, “libere” el recuento provisorio. Son definiciones que pueden percibirse como lejanas para la cotidianeidad del ciudadano, pero que tienen una relevancia decisiva para el futuro político.

En primera lugar están los gobernadores, sobre todo los del norte del país, que le prometieron a Massa entre 700 y 800 mil votos más. “750 mil, Facundo”, me dijo uno de los más poderosos peronistas de esa región. Es un territorio que hace las veces de segundo conurbano bonaerense, por su identidad justicialista y la eficacia para conseguir muchos votos. En caso de que los gobernadores no puedan mostrar la noche del domingo una diferencia fuerte en cantidad de votos respecto a las PASO, expondrán una impotencia desconocida que los debilitará en la discusión futura del poder y, sobre todo, en la negociación de las profundas reformas que se vienen. De la coparticipación federal, las cajas jubilatorias, obras públicas y otras transferencias.


Los gobernadores y los sindicalistas fueron dos de los actores que garantizaron la estabilidad de un gobierno débil y volátil como el de Alberto Fernández y Cristina Kirchner. Tanto fue el blindaje que el Presidente terminará su mandato siendo el único en 40 años de democracia que no tuvo que soportar ni un solo paro general. Una paz social que no le concedieron ni siquiera a Néstor Kirchner.


Para Zuleta Puceiro, otra de las verdades que pueden “caer” con el resultado del domingo -si se repite el orden y porcentajes que arrojaron las PASO- es que “la Constitución del ´94, con la eliminación del Colegio Electoral, había establecido que la Presidencia surgía de un núcleo AMBA: entre la Capital Federal radical y conservadora y el gran Buenos Aires peronista se definía quién sería el presidente, por más que viniera de La Rioja o de Santa Cruz. Con las PASO eso se acaba de romper”.

Zuleta Puceiro resaltó que “Milei sería un presidente que viene de fuera de ese circuito. En la Capital y en el conurbano salió tercero. El ganó de manera contundente en 11 de las 16 ciudades de más de 500.000 habitantes“. Explica que se trató de un evento transversal en clases sociales, edades y otros perfiles socioeconómicos, pero que se inscribe en experiencias políticas de terceros partidos fuertes en provincias como Jujuy, Salta, Mendoza, San Juan y Chubut.

Por eso, el titular de OPSM expresó que para él los gobernadores van a mostrar el domingo “el valor del voto provincial, que no va a ser necesariamente para el referente nacional que tienen, porque ellos van a habilitar cortes de boleta. El que ganó no va a querer perder el domingo con la boleta nacional”. ¿Por qué tanta autonomía? ¿Por qué esa independencia de los destinos del PJ y del kirchnerismo? “Las provincias están bien, no hay ninguna que tenga problemas políticos o económicos graves”, agregó.

“Con las PASO de este año ya apareció un país plural. La sociedad se cansó de las dos opciones. Si la clase política se regenera y se reactiva es posible que tengamos un país como es la Argentina real: plural, heterogénea, distinta, que se resiste a ser encuadrada, adocenada o simplificada en viejas categorías. Esto ya es un hecho”, consideró Zuleta Puceiro.

Fuente: Infobae



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