Diputadas y la ministra de la Mujer defienden a la nueva líder de Cultura

 


Chile

Redacción Sufragio

El reciente nombramiento de Carolina Arredondo como ministra de las Culturas ha generado un intenso debate en la esfera política chilena. El Gobierno encabezado por Gabriel Boric y el oficialismo se han unido en defensa de la nueva ministra, quien forma parte de un grupo de cinco nuevos ministros designados en el último cambio de Gabinete. Sin embargo, la figura de Arredondo ha sido objeto de controversia y ataques en redes sociales.

Carolina Arredondo, una gestora cultural con una carrera como actriz en su historial, ha sido duramente criticada por su supuesta falta de experiencia política y por papeles desempeñados en el pasado, particularmente en televisión. Los comentarios, ampliamente difundidos en plataformas digitales, se han centrado en personajes interpretados por Arredondo durante su etapa actoral. Aunque la ministra se declara políticamente independiente, su cercanía a la nueva izquierda en el poder ha sido motivo de especulación y crítica por parte de algunos sectores.

Uno de los críticos más prominentes ha sido el diputado Gonzalo de la Carrera, quien proviene de la extrema derecha y ha liderado los ataques hacia la nueva autoridad. De manera polémica, De la Carrera compartió en redes sociales una escena sexual protagonizada por Arredondo en un episodio de la serie erótica "Infieles", emitida por la cadena televisiva Chilevisión.

Las críticas y ataques hacia Arredondo han llevado a una respuesta firme por parte de otros sectores políticos.

La ministra de la Mujer, Antonia Orellana, utilizó sus redes sociales para denunciar los ataques como ejemplos de misoginia y violencia política. En solidaridad, diputadas de la bancada feminista emitieron un comunicado en apoyo a Arredondo, rechazando la misoginia y la estigmatización de su labor actoral. El comunicado, firmado por figuras destacadas como Carmen Hertz y Maite Orsini, insta a los medios y actores políticos a no dar tribuna a las agresiones de De la Carrera.

La llegada de Arredondo al ministerio de las Culturas es parte de una serie de cambios en el Gabinete de Gabriel Boric, que también incluyó ajustes en otros ministerios importantes. A pesar de no estar afiliada a ningún partido político, Arredondo ha tenido cercanía con el Frente Amplio, la coalición del presidente Boric. Su designación marca su debut en cargos públicos, a pesar de ser una figura conocida en Chile por su trayectoria como actriz y por su linaje familiar en el mundo del espectáculo y la política.

Diputadas de la bancada feminista Julieta Kirkwood, que agrupa a parlamentarias del Partido Comunista, Partido Socialista, Partido por la Democracia y del Partido Radical, compartieron un comunicado en apoyo de Carolina Arredondo. “Manifestamos nuestro rechazo a las muestras de misoginia y violencia a las que ha sido expuesta la recién asumida ministra”. Y agregaron: “La legítima crítica política no puede fundarse en estereotipos sobre el vestuario ni menos sobre la estigmatización de la labor actoral”. Además, hicieron un llamamiento a los sectores que “dan tribuna” al diputado De la Carrera (con un perfil polémico) a “reaccionar firmemente y dejar de darle espacio a sus agresiones”. La carta fue firmada por Carmen Hertz -parlamentaria PC y actual vicepresidenta de la Cámara de Diputados- y las parlamentarias Maite Orsini, Karol Cariola, Gael Yeomans y Catalina Pérez.

En un momento crucial de la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado, la posición de ministra de las Culturas que ahora ocupa Arredondo adquiere una relevancia significativa. El ministerio se encuentra en el centro de debates y eventos relacionados con la historia y la cultura de Chile. Un episodio especialmente delicado fue la renuncia del escritor Patricio Fernández, asesor presidencial de Boric, quien enfrentó críticas y divisiones en la izquierda chilena debido a sus comentarios sobre el golpe de Estado.

La designación de Carolina Arredondo como ministra de las Culturas ha suscitado un intenso debate político en Chile, poniendo de relieve cuestiones de género, experiencia política y legado cultural en un momento histórico relevante para el país.

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Bestiario Político No. 68