Brasil: Gleisi presiona a la Cámara para aprobar agenda económica mientras crece el malestar por enmiendas

Brasil: Gleisi presiona a la Cámara para aprobar agenda económica mientras crece el malestar por enmiendas

Brasil

En medio de un clima político marcado por tensiones con el Congreso, el gobierno federal aceleró su ofensiva para destrabar la agenda económica antes de que termine el año. La ministra de Relaciones Institucionales, Gleisi Hoffmann, presentó al presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Motta (Republicanos), un paquete de proyectos que el Ejecutivo considera cruciales. El encuentro se realizó la noche del miércoles en la residencia oficial del diputado.

La cita fue solicitada por Hoffmann a inicios de semana, justo cuando la fricción entre el Planalto y el Legislativo alcanzó su punto máximo. Horas antes, Motta y el presidente del Senado, Davi Alcolumbre (União), habían rechazado la invitación del presidente Luiz Inácio Lula da Silva para asistir al acto de sanción de la ley que amplió la exención del impuesto sobre la renta hasta los R$ 5 mil mensuales.

Durante la conversación, la ministra pidió prioridad para dos proyectos: el que endurece sanciones contra los “deudores contumaces” —empresas y personas que acumulan de manera sistemática deudas tributarias— y el que suprime beneficios fiscales otorgados por la Unión. También colocó sobre la mesa la PEC de seguridad pública y la tramitación del paquete presupuestario 2026: LDO y LOA.

Pese al gesto del Ejecutivo, el Planalto sigue leyendo como un “desaire” la decisión de Motta de elegir al secretario de Seguridad de São Paulo, Guilherme Derrite (PP-SP), como relator del proyecto Antifacción. Para integrantes del gobierno, la designación favorece abiertamente a la oposición.

Cercanos a Motta, sin embargo, afirman que el presidente de la Cámara abrió la reunión aclarando que la elección de Derrite obedeció a la naturaleza del proyecto —de autoría del opositor Danilo Forte (União-CE)— y no a un intento deliberado de tensar la relación con el Ejecutivo. Motta reiteró además sus críticas sobre la conducción del debate por parte del gobierno, que rechazó la versión aprobada en la Cámara pese a que se retiró el artículo que equiparaba facciones criminales al terrorismo.

El presidente de la Cámara volvió también a exponer su molestia por la demora en la liberación de enmiendas parlamentarias, un tema que presiona su relación con líderes del Centrão y del PL y que, según él, explica buena parte del desgaste institucional.

En el entorno del gobierno, la reunión no se interpreta como una “reconciliación”, sino como la continuidad natural de un diálogo que —insisten— nunca se rompió. En cambio, dirigentes de la Cámara lo ven como un intento básico de recomponer el puente político antes de las últimas votaciones del año.

La lectura predominante entre los aliados es que la relación sigue erosionada y bajo un clima de desconfianza mutua.

Fuente: O Globo

 

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