Del Mazo da en su último informe espaldarazo a Delfina Gómez



México 

En cuanto terminó su discurso de 68 minutos por su último Informe como gobernador del Estado de México, lo primero que hizo Alfredo Del Mazo, fue bajar del templete e ir directamente a la primera fila con el presidente Andrés Manuel López Obrador, con quien se fundió en un abrazo de seis segundos.

En ese momento, el Presidente de la República le susurró algo al oído al mandatario priista, mientras con su mano derecha le daba palmadas en la espalda para terminar la felicitación con un apretón de manos.

En enseguida, Del Mazo se dirigió a su esposa Fernanda Castillo, se dieron un beso y un abrazo, los cuales repitió con sus cuatro hijos Jerónimo, Emilio, Luciana y Alfredo, escena completada por el aplauso de sus 600 invitados reunidos en el patio central del Palacio de Gobierno del Estado de México.

Pero las muestras de cariño, agradecimiento, reconocimiento y hasta elogios del todavía gobernador mexiquense habían comenzado desde antes en Toluca, 16 minutos después de las 10 de la mañana para ser precisos, cuando López Obrador flanqueó en su llegada a Del Mazo y a su esposa, con lo que se concretó su compromiso de estar presente en esta ceremonia.

Destacó porque fue la primera vez en cinco años que el Presidente de la República asistió a un Informe de Gobierno de cualquier mandatario, menos pensado, quizá, si se considera a uno de un partido opositor.

Del Mazo comprendió esto a la perfección iniciando su mensaje, saludando, antes que nadie, a López Obrador.

“Es un honor contar con su presencia el día de hoy, el Estado de México le recibe siempre con los brazos abiertos y en lo personal le aprecio mucho que nos haya acompañado, le damos la más cordial bienvenida al presidente de todos los mexicanos, al licenciado Andrés Manuel López Obrador", exclamó Del Mazo.

Pero el más grande elogio para López Obrador por parte del gobernador priista vino 40 minutos después.

"Señor presidente… como humanista y con su sensibilidad por las causas sociales ha construido un legado en la forma de ejercer el servicio público (…) a nombre del Estado de México reconozco su apoyo decidido y le agradezco por todo el apoyo que nos ha dado, por su confianza en este gobierno y su cariño por los mexiquenses, muchas gracias señor presidente”, exclamó Del Mazo, mientras el presidente cruzaba sus brazos hacia al pecho como gesto de agradecimiento.

Pero ese no fue, ni por mucho, el único reconocimiento que hizo el gobernador priista a una figura de Morena, y ahora los elogios siguieron para quien lo sucederá la próxima semana.

“El triunfo de la maestra Delfina Gómez Álvarez es una decisión histórica de los mexiquenses, es la primera vez en que una mujer conducirá el destino de la entidad y el reflejo de los nuevos tiempos que vivimos”, enfatizó el mandatario del Estado de México, entidad que, en casi 200 años, será gobernado por primera vez en su historia por un partido distinto al PRI.

“A la gobernadora electa le deseamos el mayor de los exitosos, estamos convencidos de que si le va bien a ella y a su gobierno le irá bien al Estado de México”, abundó Del Mazo, al tiempo que comenzaron los vítores de los asistentes, la cual provocó que su sucesora se levantara para agradecer el gesto.

Los reconocimientos del mandatario mexiquense para figuras de Morena tampoco pararon ahí, y ahora los elogios fueron para la aspirante presidencial Claudia Sheinbaum… por su trabajo como jefa de Gobierno de la Ciudad de México.

"Por su disposición al diálogo y el trabajo coordinado y su compromiso con un mejor futuro para las familias del valle de México", destacó Del Mazo, quien ayer eligió una corbata con un rojo pálido que contrastó por mucho con la que utilizó en la misma ceremonia del año pasado.

Tampoco terminaron ahí los elogios del priista para representantes de Morena: la actual secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde, y la senadora Olga Sánchez Cordero, ambas presentes ayer en Toluca, también tuvieron muestras de reconocimientos.

Fuente: Milenio

Artículo Anterior Artículo Siguiente

Bestiario Político No. 72