Ajuste en el precio de la gasolina en Colombia: impacto económico

 


Colombia

Redacción Sufragio

En las últimas semanas, el escenario energético en Colombia ha experimentado un importante cambio con el anuncio del Ministerio de Minas y Energía sobre el ajuste en el precio de la gasolina en todo el territorio nacional. Desde octubre de 2022, el Gobierno nacional implementó una política destinada a disminuir gradualmente el subsidio a los combustibles en el país, con el propósito de reducir el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC).

Como parte de esta estrategia, a partir del pasado 5 de agosto, se ha establecido un reajuste en el precio de la gasolina corriente motor, incrementando en promedio alrededor de $600 por galón en todo el país. En contraste, los precios del diésel se han mantenido estables. Esta medida ha elevado el promedio del precio de la gasolina en Colombia a $13.564, en comparación con los $12.964 del mes anterior.

Sin embargo, las preocupaciones no se limitan al presente, ya que se han encendido alertas sobre la posibilidad de futuras subidas en el costo de la gasolina. Estas preocupaciones encuentran su origen en la hoja de ruta de la transición energética presentada por el Gobierno, la cual contempla que Colombia comenzaría a importar gas en el año 2026 y crudo en el 2028. Esta transición hacia la dependencia de otros países para la obtención de combustibles podría tener un impacto significativo en los precios locales.

José Alberto Arias, vocero de la Federación Nacional de Distribuidores de Combustibles y Energéticos (Fendipetróleo), ha señalado en entrevistas que la falta de autonomía en la producción de combustibles podría acarrear desafíos y consecuencias negativas para la economía. La importancia de contar con recursos energéticos propios se ha enfatizado en este contexto, resaltando que la falta de disponibilidad puede resultar en costos más elevados y una mayor vulnerabilidad en las relaciones diplomáticas.

A pesar de estas preocupaciones, algunos expertos sostienen que la búsqueda de más petróleo y gas sigue siendo crucial en el panorama energético. Argumentan que, según la Agencia Internacional de Energía, estos recursos no se agotarán en el corto plazo y continuarán siendo esenciales para el consumo energético.

El aumento sostenido en el precio de la gasolina ha llevado a tensiones tanto en el ámbito político como social. Los controles políticos en el Congreso se han reactivado debido a la preocupación por el impacto económico y social de estas alzas. En particular, sectores como los taxistas han expresado su inquietud debido al incremento en los costos de un insumo fundamental para su actividad, lo que se suma a los efectos de la inflación.

En este contexto, el debate sobre la política energética y la búsqueda de soluciones equitativas y sostenibles para el suministro de combustibles se ha vuelto central en la agenda pública. La necesidad de equilibrar el costo interno con los precios internacionales y garantizar la estabilidad económica del país en este sector se ha convertido en un desafío crucial para las autoridades gubernamentales.

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